miércoles, 26 de marzo de 2014

Entrevista a Maia Losch + Recordatorio Sorteo Internacional de su obra.


¡Hola!
Hoy volvemos con la sección de entrevistas. Y os traemos una a Maia Losch, autora de Allí donde el viento espera, novela que hemos descubierto hace poquito y que además estamos sorteando en el blog, y no os la podeís perder, antes de nada os dejo el enlace a la entrada en la que anunciamos el sorteo, por si os apetece apuntaros.





Allí donde el viento espera.
Ana, hija de judíos polacos emigrados a Uruguay poco antes de la Segunda Guerra Mundial, ha avanzado por la vida desconectada de su pasado, sus raíces y sus más íntimas necesidades, hasta que un pequeño accidente y una crisis nerviosa la fuerzan a repasar todo aquello que había dejado apartado en algún rincón de su mente. A partir de ese momento, esta mujer insegura e indecisa se verá obligada a plantearse quién es y quién desea ser, y a hacerse cargo del rumbo de su vida en plena cincuentena.

Allí donde el viento espera —ambientada entre Uruguay, España e Israel— es una novela acerca de las dudas e incertidumbres que acechan en algún momento de la vida y de cómo incluso un pasado que no nos pertenece puede perfilar nuestras vidas y nuestra identidad.


Páginas: 130

ISBN: 9788415521068

Editorial: Sinerrata.

Precio: 7.99 €

Publicado: Noviembre 2013
Ebook.



Maia Losch nace en Montevideo, Uruguay, en el año 1971. A los 25 años se traslada a Israel, donde reside actualmente con su marido y sus dos hijos. Realizó estudios en Letras y Antropología e incursionó en las artes plásticas.

Allí donde el viento espera es su primera novela mas no su primera publicación. Algunos de sus poemas y cuentos han aparecido en diversas antologías y revistas, y ha participado en diversos concursos literarios, resultando ganadora del Concurso Internacional de Poesía Versos de la Torre del Reloj y finalista de Los cuerpos del deseo, entre otros.

Desde el año 2010 mantiene el blog literario Errante y Errata. Es autora asimismo de un libro de cuentos inédito y en el momento se encuentra trabajando en su segunda novela.


Entrevista a Maia Losch:



  • Hola Maia, primero muchísimas gracias por aceptar concedernos esta entrevista, para empezar¿Cómo te definirías?
Hola, gracias a ustedes por esta oportunidad. Me haces una pregunta difícil porque intento no vivir bajo definiciones, creo que están limitan al hombre. De todas maneras, te diré que la primera palabra que me surgió cuando me hiciste esta pregunta es: madre. Supongo que es lo que más define mi vida hoy en día, el ser madre.

  • ¿Cómo eres en un día normal? 
Los días hábiles —que en Israel van de domingo a jueves—, me levanto a las siete, preparo a los chicos el desayuno, luego chequeo mails y demás, escribo de dos a cuatro horas según el día, preparo el almuerzo —nada complicado pues no me gusta cocinar—, recibo a los chicos, almorzamos juntos, me encargo de las tareas de la casa y, lo que sea que haga falta, ayudar en los deberes o logística familiar… Dos veces por semana trabajo en algo relacionado con asistencia social, tres horas, por la tarde. Por las noches leo, todos los días, entre una hora y hora y media. 

  • ¿Cuáles son tus aficiones? 
En realidad hice de mi afición mi trabajo, aunque algunos dicen que eso no es conveniente. Además de leer y escribir, soy bastante cinéfila. 

  • Cuéntanos un poco tu trayectoria literaria.
Mi trayectoria está marcada por varios impasses. Empecé a escribir  a los ocho años, escribía poemas y llevaba un diario. Luego comencé con cuentos y ensayos breves, pueriles. Había olvidado este detalle hasta que una amiga me lo recordó. Dejé de escribir a los veintiuno, o veintidós. Me cansé. Me deshice de todo lo que había escrito hasta entonces. La vida me llevó a otros sitios que supongo debí recorrer para llegar al punto de regreso, a los treinta y siete, casi por casualidad. Abrí un blog y redescubrí el mundo de la literatura, que había querido olvidar. Y aquí estoy. No dejé de escribir desde entonces. La primera vez que se me ocurrió intentar publicar fue a los treinta y nueve. Soy, lo que se dice, una escritora tardía. Esto complica el tema, pero a mí siempre me gustaron las cosas difíciles. 

  • ¿Desde cuándo y por qué empezaste a escribir? 
Como te comenté en la respuesta anterior, la primera vez recuerdo haber escrito un poema tenía ocho años. Fue en la escuela. ¿Por qué empecé? Uno a veces hace cosas y no sabe bien por qué. No es que no me lo haya preguntado, aún me lo sigo cuestionando: por qué empecé, por qué retomé, por qué sigo. Pero no consigo llegar a una respuesta concreta. Es importante saber vivir con algunas dudas no canceladas, como parte del contrato de lo que significa ser humano. Supongo que tenía necesidad de expresarme, de sacar algo hacia afuera, y el lenguaje oral no me resultaba suficiente. 


  • ¿Tienes alguna otra historia pendiente de ver la luz?
No por el momento. Soy una escritora lenta y paciente. Además de obsesiva. Corrijo y reescribo y borro infinidad de veces y jamás estoy conforme. Por un lado me entusiasma la idea de publicar, de llegar a más lectores, por otro me da temor. De todas maneras te cuento que tengo otros dos libros en busca de editorial: uno de relatos breves y otro de poesía. Pero por ahora no hay novedades. Busco y me detengo, corrijo, vuelvo a buscar y a detenerme, y corrijo y así voy, en la duda. 

  • ¿Tienes en mente otros proyectos literarios?
En este momento me encuentro trabajando en mi segunda novela. 

  • ¿Tienes algún ritual o momento que sea imprescindible a la hora de escribir o cuando llega la inspiración cualquier momento y lugar es bueno? 
Ritual no pero sí una rutina. El escritor no aguarda la llegada de la inspiración. Es un error creer que estas cosas se dan así. Una se sienta a escribir como cada día otros van a la oficina, y las ideas van llegando a medida que vas escribiendo. Claro que surgen también a partir de cosas que ves en la calle, diálogos que escuchas o imágenes que se te graban en la memoria. Y tomas nota para desarrollar. Pero no siempre se da así. La imaginación es un músculo, el más flexible de todos. Si lo trabajas, responde. 
En mi caso no cualquier sitio es propicio para escribir; lo hago siempre en el mismo lugar: en la sala de mi casa, por las mañanas, cuando ya todos salieron a sus respectivas obligaciones.  

  • ¿Cómo te afectan las críticas?
Por el momento no he recibido observaciones rotundamente negativas ni he llegado lo suficientemente lejos como para ser criticada en demasía. Hasta ahora, los comentarios negativos que me han hecho los he tomado con buena disposición. Además, como soy ya de por sí muy crítica conmigo misma, es como si estuviera preparada de antemano. 



  • ¿De dónde nace la inspiración para escribir, pensaste desde el primer momento en su publicación o fue después de escribirlo cuando dijiste, esta historia tiene que ver la luz? 
Me haces dos preguntas así que las responderé por separado. La inspiración es un “flash”, una reacción automática a un estímulo producido por la asociación de dos o más elementos. Supongamos que en la infancia cada vez que comías queso acababas con dolor de panza. Tu cerebro almacena esa información y ahora, de allí en más, para ti, el queso no es sólo un alimento sino que hay detrás una historia, es un alimento que contiene una amenaza. Esa asociación de objeto-sentimiento-recuerdo, es lo que da lugar a la inspiración. No es magia es una cosa que lleva a la otra, que contiene otra u otras varias y que, en determinado momento, por alguna circunstancia, se activa y da lugar a historias. 

En cuanto a la segunda parte de tu pregunta: no, no pensé en un primer momento en la publicación. No sé cuándo surgió la idea. Creo que fue cuando decidí que quería ser escritora y que éste sería mi trabajo.   

  • ¿Como surgió la idea de escribir una novela? ¿Y la idea de ''Allí donde el viento espera?
La idea de escribir una novela surgió como un desafío. Había estado dándole vueltas a otros géneros literarios y estilos y lo único que no me había animado a hacer, ni siquiera a solas y en privado, era escribir una novela. Creí que sería provechoso también como una forma de cambiar otros aspectos de mi personalidad que me estaban afectando (la falta de paciencia, la necesidad de ver resultados rápido, el haber comenzado muchas cosas en mi vida que habían quedado inconclusas). Acabar una novela era una forma de probarme a mí misma que era capaz de lidiar con varios “defectos” que yo misma me había etiquetado. 
La idea de allí donde el viento espera nace de varios temas de los que quería hablar: el amor a edad tardía, la facilidad con la que permitimos que la vida nos pase de largo, la dificultad del compromiso con nosotros mismos y nuestras verdades, la importancia de nuestras raíces, y los obstáculos en la comunicación humana; sobre todo en el núcleo familiar. Hoy siento que quise abarcar demasiado y que es una novela un tanto breve para tanto, pero es la primera y creo que no lo hice tan mal.   

  • ¿Cuánto tuviste tú que ver en el diseño de los libros? Portada, maquetación, etc...
En la maquetación nada pues son asuntos puramente técnicos del editor. En cuanto a la portada sí tuve oportunidad de dar mi opinión e influir en la decisión. Amalia, la editora de Sinerrata, tiene una filosofía de trabajo en conjunto con el escritor, lo que hace la tarea muy amena y enriquecedora. 

  • ¿Cómo surgió publicar en Sinerrata? ¿Mandaste a algunas editoriales o fue Sinerrata tu primera opción? 
Envié la novela a muchas, muchísimas editoriales. El día en que recibí la respuesta de Amalia fue uno de los más felices de mi vida: algo que creía ya imposible se hacía posible. La sensación es maravillosa, el mundo se ensancha de golpe. 



  • En algún momento al escribir ''Allí donde el viento espera.'' ¿te sentiste bloqueada y no sabías por dónde continuar? 
Cientos de veces. 
  • ¿Cuánto de real y cuánto tiene de imaginación ''Allí donde el viento espera.?
No hay nada en la novela que sea real pero todo está basado en recuerdos tergiversados.
  • ¿Cuál es tu personaje favorito de la novela? 
No lo sé, no he pensado en ello. Y ahora que lo pienso no consigo decidirme por ninguno en particular. Todos me resultan adorables e insoportables a su manera. 
  • ¿A qué público te gustaría llegar con tu novela?
A todos aquellos que quieran leerme. 
  • ¿Qué opinas de los blog literarios?
Los hay buenos y malos. 
  • Como sabes nuestro blog, aunque se centra más en la literatura, también habla sobre música y cine y nos encantaría conocer un poco más tus gustos en este aspecto, Qué tipo de música escuchas habitualmente?
No tengo un estilo definido. Puede ser jazz, blues, rock, pop, indie…depende el día.
  • ¿Hay alguna canción que sea especial para ti o algún grupo o cantante que te guste especialmente?
No, hay varios. Nunca fui dada a quedarme con pocas opciones si puedo tener muchas. 
  • ¿Qué tipo de películas son las que más disfrutas?
Los dramas y de suspenso. 
  • ¿Hay algún actor o director del que no te pierdas nada?
No, tampoco. Antes sí, tenía, pero con los años me he hecho menos fiel a ciertos asuntos. Hay películas que voy a ver por los actores más que por la temática, pero nada más. 
  • ¿Tienes algún autor o libro preferido? Y recomiéndanos algún libro.
Me gustan varios autores y no puedo recomendarte un solo libro. ¿Cómo hacerlo? Está lleno de libros apasionantes. Te diré algunos de los que he leído recientemente y que a mí más me gustaron:  Bartleby & Compañía de Vila Matas, Cumbres borrascosas de Emile Bronte, Sábado de Ian McEwan, Una historia de amor y oscuridad de Amos Oz, Así es como la pierdes de Junot Díaz, Tú serás mi cuchillo de David Grossman, Herzog de Saul Below, Extinción de Thomas Bernhard y Pregúntale al polvo de John Fante. 

  • Ya para terminar, en honor al nombre de nuestro blog, no puede faltar esta pregunta en ninguna de nuestras entrevistas, en un mundo como este más imperfecto que perfecto, ¿Cómo te gustaría a ti que fuera un mundo paralelo? 
Sin entrar en política, te diría que lo que más quisiera es que hubiera menos dolor y violencia. 
  • Muchas gracias por contestar a todas nuestras preguntas Maia, desde Mundo Paralelo te deseamos muchísimos éxitos con tu novela. ¿Algo más que añadir?
No, no tengo nada que agregar. Mucho éxito a ustedes también con el blog y gracias, nuevamente, por el interés y la oportunidad.