jueves, 19 de julio de 2012

Reseña "La puerta de los tres cerrojos" de Sonia Fernández-Vidal







¡Qué alegría me da, cuando un libro me sorprende de manera grata! Últimamente no puedo quejarme, estoy leyendo bastantes libros interesantes que me están sorprendiendo mucho, de una manera u otra, de los cuales en los próximos días tendréis la reseña, pero antes del verano, la verdad es que me sentía atascada en lo que se refiere a lecturas, pues ninguna me aportaba nada diferente, y todos los libros me parecían iguales, algo que con La puerta de los tres cerrojos de Sonia Fernández-Vidal el libro del que vengo a hablaros a continuación no me ha pasado, para nada.

SI QUIERES HACER COSAS DIFERENTES, DEJA DE HACER SIEMPRELO MISMO.

Este es el mensaje que encuentra Niko al despertarse un día para ir a clase, y decide hacerle caso, por lo que en vez de coger el camino que normalmente coge para ir a clase, toma el camino opuesto, allí es donde encuentra una casa grande que juraría nunca antes haber visto allí, al acercarse a la casa, sin saber muy bien porque, toca al timbre, a partir de ahí, comienza una aventura maravillosa donde conocerá a grandes amigos y un mundo lleno de acertijos por resolver y de mucha física por descubrir.

Me interese por este libro mucho después de haber visto tantas y tantas reseñas positivas, al principio no era un libro que me atraía particularmente demasiado, pero hace unos meses pude leer Quantic Love de la misma autora y la verdad es que quede encantada con la forma de escribir de esta, aunque debo decir que me gusta muchísimo más este libro que Quantic Love.

Es verdad, que la primera vez que vi este libro, me pareció bastante curioso, diferente… pero me resultaba muy raro un libro que nos introdujera en el mundo cuántico, no creía que pudiera engancharme con una historia así, menos mal que decidí darle la oportunidad, porque ahora después de leerlo me parece una de las ideas más originales que he leído, aparte de eso os aseguro para quien no lo haya leído, que el libro es adictivo y es que en cuanto empecé a leer la puerta de los tres cerrojos, no podía dejar de leerlo, llego una tarde a mis manos, y esa misma noche empecé a leerlo, tenía intención de leer unas páginas para después ver una película, pero es que una vez lo empecé fui incapaz de dejarlo, el libro consta de capítulos cortos, con una letras bastante grande, acompañadas por ilustraciones, por lo que su lectura se hace muy amena y rápida, algo que hace que te sea imposible dejarlo hasta que terminas de leerlo.

El libro está dedicado a un público mayor de 14 años, yo tengo 24, y lo he disfrutado de igual manera y es que me he sentido como una enana disfrutando de las aventuras de nuestros protagonistas, y es que esta novela nos enseña a la vez que entretiene, estoy segura de que si la puerta de los tres cerrojos fuera un libro obligatorio para clase, los alumnos lo disfrutarían y es que ni si quiera llegas a ser consciente de lo que estas aprendiendo a la ve que lees esta historia, pues Sonia consigue que el mundo cuántico sea algo fascinante y divertido, además la Galera como ya nos tiene acostumbrados, acompaña este libro con una edición preciosa, llena de detalles y como ya he dicho arriba, con ilustraciones que hacen el libro mucho más ameno.
Los personajes que encontramos en esta historia son agradables, tiernos, consigues encariñarte con ellos ya desde las primeras páginas, y es ya desde ese momento que te sientes parte de ellos, sobre todo de nuestro pequeño protagonista Niko, que a mí personalmente me ha encantado, con su ternura y su forma de ser y de ver las cosas.

A pesar de que el tema principal de esta historia sea la ciencia, yo creo que es un libro con el que todos podemos disfrutar aunque no nos apasiones el tema, pues la historia es muy entretenida y nos hará pasar un rato muy agradable, Sonia Fernández-Vidal tiene una manera de escribir muy fresca y a pesar del tema que nos habla, que podemos pensar que va a ser un tema pesado, o difícil a la hora de leer sobre él, consigue que esta historia sea una lectura muy ágil.



''Sonia Fernández-Vidal, nos envuelve en el mundo de la física cuántica, en una historia, amena, divertida y entretenida, en la cual ni si quiera somos conscientes de todo lo que estamos aprendiendo con ella''