lunes, 13 de febrero de 2012

Reseña ''El sabor de las pepitas de manzana'' de Katharina Hagena

Tras la muerte de Bertha, sus tres hijas –Inga, Harriet y Christa– y su nieta Iris, se reencuentran para leer su testamento. Para sorpresa de todas, Iris es la heredera única de la casa y debe decidir en pocos días qué hacer con ella. Como primer paso, comienza por poner orden en las pertenencias de su abuela.
A medida que va redescubriendo las habitaciones y los rincones del maravilloso jardín que rodea a la casa, Iris reconstruye la historia, tierna y amarga como el sabor de las pepitas de manzana, de tres generaciones de mujeres: su abuela Bertha, que perdió la memoria tras caerse del manzano del jardín; su madre Christa, quien se trasladó al sur del país cuando se casó, manteniéndose alejada de su familia; su tía Inga, la más bella de las tres hermanas, fotógrafa de profesión, que se ha recorrido el mundo, y Harriet, la menor, a quien la muerte de una hija cambió para siempre. Iris descubre secretos familiares y busca respuestas a los enigmas de su pasado. ¿Quiénes fueron los grandes amores de sus tías? ¿Qué secreto guardaba su excéntrica abuela? ¿Y qué ocurrió realmente en la noche del accidente de su prima?


Hoy os traigo la reseña, de un libro que me enamoró en cuanto supe su título, en cuanto vi su portada, y la verdad es que no quise saber mucho sobre su sinopsis, el booktrailer ya me había enamorado… Aunque por experiencia ya se, al igual que muchos de vosotros, que tener muchas expectativas de un libro puede ser a veces negativo, y eso me ha pasado con ''El sabor de las pepitas de manzana''.

Este libro nos cuenta la historia de como Iris, tras muerte de su abuela, vuelve a la casa donde pasaba los veranos, junto a su familia, y donde creció junto a su prima Rosemary, y su amiga Mira. Su abuela, Bertha, le deja en herencia su casa, y en el libro vemos como Iris en un periodo corto de tiempo, permanece en el pueblo, sin saber que hacer, si quedarse la casa o por el contrario, renunciar a la herencia. En ese periodo de tiempo, Iris recordará muchos momentos de su infancia, y su adolescencia, nos adentrará en las historias de sus tías, y de su madre, y de su propia abuela, nos irá presentando a las 3 generaciones de mujeres de su familia, mientras evoca recuerdos de su pasado en esos días, y vuelve a encontrarse con Max, el hermano de Mira.


Al principio del libro, la forma en la que esta narrada el libro, me resultó un poco confusa, aunque poco a poco le fui cogiendo el puntillo a la forma que tiene Katharina Hagena, de escribir, y de contar los recuerdos de Iris, es totalmente atrapante, dulce y tierna, pero a mi se me ha hecho un poco monótona, los personajes están bien perfilados, pero para mi gusto, no lo suficiente como para encariñarme con ellos, pienso que de la forma en la que está contado el libro, los personajes podían haber dado mucho de si. 

A pesar de todas las pegas que he puesto, lo leí en un par de días, porque a algunos personajes me apetecía conocerlo más, y quería saber que había ocurrido exactamente con la prima de Iris, ya que se nos plantea un pequeño misterio, que se irá resolviendo conforme pasaban las páginas. 

KHagena

''Una historia tierna, familiar, con muy buenas descripciones, que nos hará querer saber más sobre esta familia tan diferente y a la vez tan igual a todas. Pero de la que se podría haber sacado muchísimo más.''




DoctorTrade